El camino de las plazas de mercado para convertirse en atractivo turístico

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15 de septiembre 2021

Tanto en el plan de desarrollo actual, como en la propuesta de POT y en la modificación del reglamento de plazas de mercado, mediante la Resolución 267 de 2020, se ve cómo se dan los pasos para convertir algunas de las plazas de mercado en atractivos turísticos (por lo menos 6 de ellas en esta administración); de ahí la entrada del Instituto Distrital de Turismo como un actor en este tema de la administración de estos equipamientos públicos.


La presidenta del Concejo de Bogotá, Mafe Rojas, manifiesta que a través de esta propuesta se buscan metas importantes, como constituir unos nodos alrededor de los cuales se detone nueva actividad económica en el territorio, se jalone la productividad y sobre todo empleo. Sin embargo, la presidenta formula algunas inquietudes frente a este nuevo modelo.

La primera es el posible desplazamiento de los actores, que tradicionalmente operan en estos espacios, pues en el nuevo reglamento de plazas se formaliza la entrada de otras actividades que incluyen operadores turísticos, agencias de viaje, bancos, compra y venta de divisas, entre otros. Si bien es cierto que según el IPES ya venían operando, con la nueva resolución quedan formalmente integrados a la vida de estas plazas y su llegada puede llegar a ser más visible.

Hay que ser conscientes que modificaciones como la que se hizo a la resolución del reglamento de plazas tienen de fondo unos temas que no son solo administrativos, sino que implican un cambio de modelo, en que aparecen “Nuevos actores” como asociaciones público - privadas, concesionarios, operadores de plazas, operadores logísticos, organizaciones de comerciantes, productores, etc.

La segunda preocupación es que, si bien el tema de las plazas como productos turísticos está en el PDD, también se incluye en ese mismo plan que se buscará construir un modelo de abastecimiento inteligente y con enfoque de soberanía alimentaria. En algunos campos hay algún grado de avance, como el de compras públicas, hay otros, como el de disminuir la cantidad de intermediarios en la cadena de comercialización de alimentos para bajar los precios, tema que beneficia tanto a productores como a consumidores, que todavía no tienen un camino muy claro.

“El manejo de las plazas, y las decisiones que se tomen sobre ellas, deberían ser una parte de la estrategia de reducir la cantidad de intermediarios, por ejemplo, debería haber avance en dar entrada permanente y preferencial en esas plazas a los productores campesinos o insistir en facilitar alianzas entre esos productores y los comerciantes de las plazas. En el artículo 42 del nuevo reglamento se establecieron los mercados itinerantes para población vulnerable y campesinos, esa es una buena idea, con muy buenas tarifas para quienes se acojan a ellas, pero debe complementarse con otras medidas”, enfatiza la presidenta.

“Tengo que decir que veo como un acierto que en la propuesta de POT, presentada al cabildo, haya cambiado el tratamiento que se daba a las plazas en la versión presentada al CTPD.  En este nuevo documento esas plazas ya no están clasificadas sólo como elementos del área de proximidad que están dirigidos a impulsar el desarrollo económico, social y cultural en el ámbito local” expresa la presidenta, quien además menciona que; “eso se acomoda bien cuando se ven las plazas como atractivo turístico, pero no me quedaba muy clara esa clasificación cuando se piensa en esos equipamientos como parte de un nuevo modelo de abastecimiento, y más uno que tenga en cuenta la soberanía alimentaria”.

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Has click en la imagen de arriba para ver la intervensión completa 

Ahora las plazas en el POT están como parte de los servicios sociales de abastecimiento, que hacen parte de la estructura funcional y del cuidado, lo que es un acierto. Sin embargo, también hacen parte de los elementos del área de actividad estructurante socioeconómica lo que es correcto. Por lo que vemos, el papel de esas plazas está muy ligado, en esta estructura socioeconómica, solo al tema turístico y creo que esto debe revisarse con cuidado.

Un tema asociado a todo lo anterior, que también debo resaltar, es la situación de los campesinos en lo que tiene que ver con las plazas de mercado. Ellos desde hace varios años no sienten que hay una claridad del IPES como administrador de las plazas en la forma como se deben articular esos equipamientos con un modelo de abastecimiento. Según lo que ellos perciben, es por esa razón que no se ha logrado que las organizaciones campesinas hagan alianzas permanentes con los comerciantes de esas plazas, y tampoco se hayan podido usar esos espacios como plataformas transitorias de alistamiento de mercados.

De igual manera, los campesinos consideran que, como productores rurales, deberían tener unas condiciones diferentes a las de los demás actores comerciantes para acceder a los puestos de las plazas con tarifas preferentes. Es para ellos un camino para bajar el número de intermediarios entre ellos que son productores y consumidores.

Toda esta discusión debe abrir un debate público. Puede ser importante avanzar en el tema del turismo para las plazas, pero también debe hablarse de su potencialización dentro del modelo de abastecimiento de la ciudad para avanzar en una verdadera soberanía alimentaria.