La importancia de disminuir las talas de árboles en Bogotá

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La presidenta del Concejo de Bogotá, Mafe Rojas, solicitó la creación de una comisión accidental de talas por obras viales, para llegar a acuerdos y compromisos con la administración y la comunidad para disminuir las talas en Bogotá.

Según el último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático IPCC (por sus siglas en inglés) menciona que el ser humano es el responsable del cambio climático, pues las emisiones de gases de efecto invernadero están asfixiando nuestro planeta y poniendo en peligro a miles de millones de personas.

El calentamiento global está afectando a todas las regiones de la Tierra y muchos cambios se vuelven irreversibles, es por lo que debemos actuar con decisión ahora para evitar una catástrofe climática. El aumento de la temperatura ahora es más rápido y grave de lo que se previa, para el 2030 se espera que suba 1.5°C emporando los fenómenos climáticos como las inundaciones, incendios forestales, huracanes, sequías, etc.

Un estudio de la revista Science, de acuerdo con unos estudios realizaos en el ETH-Zurich en Suiza, se dieron cuenta que recuperar la masa forestal es un imperativo global puesto que los árboles han evolucionado para que puedan absorber CO2 de la atmósfera y expulsar como desecho el oxígeno que respiramos. Ellos como sumideros naturales son los que secuestran inmensas cantidades de carbono en su materia vegetal y el suelo. Cuando los árboles se pierden, el carbono que retienen se vierte a la atmósfera, aumentando el efecto invernadero responsable del cambio climático.

En el caso de ciudades como Bogotá, los bosques urbanos y árboles regulan la temperatura y el agua para ciudades más resilientes, proporcionando sombra, enfriamiento por evaporación, interceptación del agua lluvia, almacenamiento y servicios de infiltración. Ellos pueden jugar un papel muy importante en la adaptación urbana al cambio y la variabilidad climática.

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Las islas de calor se deben a las superficies urbanas, tales como concreto, ladrillo, asfalto y piedra que absorben la radiación solar. En Nueva Jersey, U.S.A, se ha demostrados que los árboles urbanos reducen los impactos en la salud causados por el resultado del estrés por calor y contaminación del aire. Los árboles grandes y maduros tienden a ser particularmente más eficaces, ya que proporcionan una mayor absorción de CO2, cobertura y área sombreada, teniendo temperaturas 2.7 y 3.3 °C más frías que zonas sin árboles.

El rápido crecimiento de las ciudades en desarrollo hace necesario que se considere la adaptación al cambio climático en la planificación de uso de la tierra en zonas urbanas y se evalúen los beneficios de los ecosistemas. Esto debe tener en cuenta los desafíos de adaptación particulares, relacionados a la destrucción a gran escala de la “infraestructura” verde (ej. Los humedales) por incorporar más cemento donde podrían existir corredores viales más amigables con la ecología y el ecosistema, creando así una “bioinfraestructura” para mejorar el bienestar de las comunidades.

La sostenibilidad de las estrategias basadas en los bosques y arbolado urbano son cuestionadas en situaciones donde los productos se utilizan para hacer frente a impactos de corto plazo, sin objetivos claros a futuro dejando una brecha para alcanzar la resiliencia.

Por lo anterior, la presidenta solicitó la creación de una comisión accidental para escuchar a la comunidad, encontrar puntos comunes y propuestas concretas para fijar compromisos con las entidades administrativas distritales correspondientes para disminuir las talas en Bogotá a causa de las obras viales y empezar a construir nuevos escenarios de diálogos para una ciudad adaptable al cambio climático.