Bogotá necesita ampliar el número de taxis eléctricos

taxis_eléctricox.png

El piloto de taxis eléctricos en Bogotá comenzó en 2014, en ese momento la flota de taxis de este tipo iba a ser la más grande de surdamérica a través de la entrada en operación de 50 taxis, de los cuales 43 comenzaron a trabajar ese mismo año, sin comprar el denominado cupo.


Producto de la pandemia y del olvido al que este gremio fue sometido durante la pasada administración, a finales de 2020 solo 27 de estos 43 vehículos estaban operando y las ayudas que les habían prometido nunca se materializaron, a pesar de los buenos resultados técnicos, poniendo en riesgo su operación por cuenta de temas financieros.

Estos vehículos han tenido retos de todo tipo, incluso tenían problemas por no pasar la revisión tecno mecánica de gases ya que no había un protocolo inicial para estos vehículos, aún cuando era obvio que no necesitaban esta prueba. Incluso el Aeropuerto el Dorado, que inicialmente los había acogido, los expulsó cuando los vehículos pasaron de 5 años de antigüedad.

Este piloto, que comenzó durante la administración de Gustavo Petro, no tuvo avances durante los primeros años ya que no se concretaron las promesas de los gestores ambientales. Posteriormente, en la alcaldía de Enrique Peñalosa, el piloto fue completamente olvidado, no fue importante para la Secretaría de Movilidad durante esos 4 años. 
 
En 2021 se han evidenciado avances, ante la constante insistencia de la presidenta del Concejo de Bogotá, Mafe Rojas, que ha acompañado este piloto durante años, haciendo constantes llamados a las administraciones, por fin la actitud del Distrito hacia el piloto cambió.

Se espera por ejemplo que en los próximos meses entren a operar 20 nuevas electrolineras para recarga, una petición constante de los taxistas, pues en vez de aumentar el número se había reducido en los 4 años anteriores, mientras la cantidad de vehículos que las usaba aumentaba.

El Concejo de Bogotá aprobó en 2020 una exención del 60% en el impuesto vehicular para estos vehículos y la Administración Distrital logró que se firmaran convenios con distintos centros comerciales para que puedan operar, algunas plataformas de taxis también empezaron a dar la opción de pedir un taxi eléctrico. Y es que uno de los problemas iniciales es la poca publicidad que recibieron estos vehículos, que no son de color amarillo sino azul con blanco, la mayoría de las personas aún no los reconoce como taxi o piensa que es más costosa su tarifa, pero no es así.

Para la presidenta del Concejo el principal cambio es que el Distrito por fin entendió que ellos tienen una responsabilidad con estas personas y que si el piloto de taxis eléctricos no llega a un término exitoso será un golpe muy duro para la transición a energías limpias en todos los vehículos. Hoy nuevamente se está construyendo confianza entre los propietarios de los taxis y la Administración, y se espera que el Ministerio acepte la petición de la Alcaldía de expandir este piloto a 500 taxis, donde podrían continuar operando los 43 actuales cuyo piloto termina en 2023.

Técnicamente el piloto fue un éxito, pues los vehículos han presentado un comportamiento incluso mejor al esperado, lamentablemente los altos costos de los créditos con los que se adquirieron, han sido una sombra en este piloto, una cosa que no se previó correctamente en su etapa inicial.
 
Se espera que a más tardar en el año 2024 ya no sean 43 los taxis eléctricos rodando por la ciudad sino al menos 500. Los 50 mil taxis que circulan en Bogotá son el 3% del parque automotor, pero representan el 20% de los kilómetros totales recorridos diariamente, por eso deben ser una prioridad en el ascenso tecnológico.