Procurador: Salve usted los Humedales

 

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 Columna Mafe Agosto13

Como concejala de Bogotá, empleo este espacio para presentarle una carta abierta al Procurador General Alejandro Carrillo con la intención de solicitarle, en el marco de sus funciones de control preventivo, su intervención en la suspensión de los contratos de obra que la Alcaldía adelanta en los humedales de Bogotá, por el grave impacto que estos vienen causando a los ecosistemas.

Los procesos judiciales que hemos desarrollado con varios ciudadanos para la defensa de Parques, Humedales, el embalse de San Rafael entre otros, han llegado incluso a decretar medidas cautelares, que el alcalde y su buffet de abogados interpreta a su acomodo: suspende los decretos, pero continúa los contratos, cementando nuestro arbolado, implantando canchas sintéticas por toda la ciudad, incluyendo las áreas de amortiguación de los humedales.

Esta incorrecta interpretación de la norma, apoyada además en una multimillonaria campaña de imagen en medios de comunicación “impopulares pero eficientes”, que también inunda con propaganda las redes sociales, mediante jugosos contratos que a julio de este año nos ha costado más de $3.000 millones de pesos a los bogotanos.

Esta campaña pretende hacernos creer, entre otras, que las obras de más de 20.000 toneladas de concreto en el humedal Juan Amarillo – Tibabuyes “conecta ecológicamente nuestros ecosistemas” y pretende desvirtuar en medios las denuncias de pruebas audiovisuales y los procesos de ciencia ciudadana que realizamos los bogotanos. La administración se empeña en negar los hallazgos permanentes de cadáveres de animales durante los últimos tres meses en los humedales de Tibabuyes, El Salitre y Jaboque: entre el 25 de mayo y el 9 de agosto se han hallado aves como las tinguas azules, colibríes, pato canadiense rapaces, así como los búhos que están llegando desorientados a los edificios. También mamíferos como los curíes que han visto afectado su ecosistema consistentemente en los últimos dos años y tenemos incluso videos de las comadrejas buscando abrigo en el sistema de alcantarillado, evitando las obras.

¿Y cómo desconocer los esfuerzos de la ciudadanía para evidenciar la muerte progresiva de los humedales? Estos procesos han sido reportados por los residentes por medios fotográficos o videos, pero la respuesta de la administración es una sola: “se han venido realizando recorridos por la zona y no ha evidenciado que se haya afectado de alguna manera a la fauna del humedal”. ¿cómo es posible que ante la evidencia de las imágenes, los funcionarios afirmen implícitamente que estos no son reales?

Si la situación que está padeciendo la fauna de los humedales es alarmante, cabe la pregunta ¿qué está pasando en las zonas acuáticas de los humedales? A le fecha no existe ni un solo individuo reportado por ningún contratista ni por la entidad, como es evidente en sus declaraciones del 9 de agosto en todos los noticieros nacionales.

Para que realicemos comparaciones objetivas de obras en humedales propuestas por el alcalde Peñalosa y otras obras de ingeniería en el país, tomemos como ejemplo la Ciénaga de la Virgen en Cartagena: es el puente más largo de Colombia sobre un cauce, posee una longitud de 5,4 kilómetros, es una autopista de cuarta generación, doble calzada con ciclorruta, en los dos sentidos y está montado sobre 774 pilotes huecos, armados en acero y revestidos en hormigón. Se trata de una obra de infraestructura que ha incorporado novedosas técnicas, pese a lo cual no está exenta de debate por su impacto en la ciénaga.

Bogotá, entretanto, en cabeza del alcalde Peñalosa destina a la Empresa de Acueducto a hacer puentes, alejándola de su misión institucional y plantea obras como las del Humedal Jaboque, que mediante resolución 711 del 2019 de la Secretaría de Ambiente, autoriza invadir el interior del cuerpo de agua (cauce) con seis observatorios y ocho “senderos peatonales” en concreto que requerirán de la increíble cantidad de 2.479 zapatas en el espejo de agua del humedal. Una cifra escandalosa, que triplica el número de cimientos de la mega obra de la Ciénaga de la Virgen, que se convertiría en el puente sobre zonas inundadas más grande Colombia, pretendiendo hacerla pasar como una “obra permeable”, como si no endureciera el humedal y, por el contrario, mejorara las condiciones ecológicas del humedal lo cual es a todas luces cuestionable.

En el marco del control disciplinario y preventivo, usted representa el bastión que debe operar cuando todo el sistema ha fallado: la suspensión de los contratos y de su ejecución es la única vía para que cesen los efectos de daño irreversible en nuestra fauna bogotana, que esta administración del alcalde Enrique Peñalosa ha generado a partir de interpretaciones inadecuadas del ordenamiento jurídico y con altísimos impactos sobre el patrimonio público y la buena fe que los ciudadanos ponemos en nuestros gobernantes.

A propósito del Bicentenario, de la evidente falta de compromiso del alcalde con Bogotá y su diversidad y en respuesta a la ciudadanía verde, sólo me resta pedirle: “Procurador: Salve usted los Humedales”.