Adición de recursos al presupuesto fortalece proyectos que pueden generar daños ambientales

Concejal Mafe Rojas

31 de Agosto de 2018

Tengo profundas objeciones ambientales a algunos de los proyectos que se fortalecerán con recursos de la adición presupuestal. Por esa razón voté negativo el proyecto para aumentar el presupuesto 2018.

En Plenaria del Concejo del 29 de agosto se aprobó agregar al presupuesto de la ciudad de 2018 un monto de $333 mil millones de pesos. Dentro de estos recursos hay asignaciones necesarias como la que se hace a la Secretaría de Educación para que pueda cubrir el incremento salarial a los docentes ordenado por decretos nacionales. Un tema en el que estoy plenamente de acuerdo y obtuvo amplio consenso en el Concejo.

También se agregaron recursos a rubros importantes. Por ejemplo, para la Secretaría de la Mujer se asignaron $1.000 millones de pesos que van a ser destinados a las Casas de Igualdad de Oportunidades. Incluso, creo que estos recursos pueden resultar insuficientes ante los enormes desafíos y deudas que tiene la ciudad con sus mujeres. Así mismo, para el sector de Integración social se aprobaron algo más de 5.000 millones para la dotación de jardines infantiles; y a la Secretaría General se le otorgaron $1.254 millones adicionales para apoyo a las víctimas de violencia que llegan a la ciudad.

Sin embargo, la iniciativa incluyó unas disposiciones, especialmente en materia ambiental, que considero altamente inconvenientes para la ciudad.

En primer lugar, se aprobaron finalmente los $4.500 millones para un corredor peatonal y de bicicletas en la ronda del Río Tunjuelo. Estas intervenciones se enmarcan en el decreto 565 de 2017, con el que Peñalosa cambió la definición de “recreación pasiva” para que pudiera realizarse actividad física de impacto en escenarios naturales. La contradicción es evidente y así lo advertí desde el primer debate.

Ante el daño que esta concepción puede generar en los ecosistemas, considero que antes de dar vía libre a la inversión de recursos, es necesario revisar primero la legalidad de ese decreto y discutir el tema con rigor cuando se presente el Plan de Ordenamiento Territorial.

Por otro lado, nunca hubo total claridad sobre el destino que pensaban darle a $316 millones solicitados por el Jardín Botánico para proyectos como el sendero panorámico en cerros orientales y el proyecto Fucha. El sendero mencionado incumple las disposiciones de la sentencia de la Corte Constitucional que protegió los Cerros Orientales por considerarlos zona de interés ecológico nacional. A pesar de esto, no es claro si la administración insiste en seguir adelante porque en el proyecto presentado decía una cosa y verbalmente expresaron otra. Aun así, les fue aprobado.

Finalmente, tampoco estoy de acuerdo con asignar $2.000 millones de pesos al “fortalecimiento institucional” de la Secretaría de Ambiente. He insistido en que por lo menos parte de esos recursos deben dirigirse a fortalecer el monitoreo de la calidad del aire con proyectos como la red de Black Carbon o el monitoreo al cambio climático en la ciudad.