Conversatorio igualdad de oportunidades y derechos económicos en las mujeres

 imagMujer1

Saludos a autoridades, invitados y asistentes. bajar

Según HeforShe, se necesitarán 81 años para lograr la paridad de género en el lugar de trabajo, nos tomará más de dos siglos alcanzar la igualdad de remuneración, según el Índice Global de Brechas de Género (Global Gender Gap Index 2016/2017), pues esto se logrará en el año 2234, es decir, nos faltan 217 años para alcanzar esa meta; y más de 30 años alcanzar el equilibrio en los puestos de decisión.

La Brecha Interna de Género indica que en Colombia las mujeres dedicamos 28 horas semanales más que los hombres cuando hablamos de trabajo no remunerado.

Alcanzar la paridad es hoy una preocupación mundial. Ya lo anunció recientemente el propio secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, la paridad es hoy el objetivo central de la reforma interna de esta organización en todos los niveles.

El mundo ha puesto sus ojos en este tema. No en vano la pasada edición del Foro Económico Mundial de Davos, financiado por grandes empresas, estuvo dirigida por mujeres y allí se planteó que si se lograra la paridad entre hombres y mujeres, eso añadiría 250.000 millones de dólares al PIB de Reino Unido; 1,7 billones de dólares a Estados Unidos; 550.000 millones, a Japón; 320.000 millones, a Francia y 310.000 millones a la economía de Alemania.

No se trata de “ayudar” a las mujeres, sino de empoderarlas, de entender que además es un buen negocio para los gobiernos, las empresas privadas e incluso los organismos internacionales.

Pero bien vale la pena poner la atención en nuestro propio entorno. Un estudio reciente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano destaca avances y retos. La participación de las mujeres en mercado laboral creció de 45,7% antes de 2008 a casi 55% en 2017 en el país. Sin embargo, volvió a subir el desempleo para las mujeres y las brechas de ingresos siguen siendo altas, especialmente entre los trabajadores independientes, los hombres ganan casi 36% más que las mujeres.

ImagMujer2

 

En el informe de la Universidad Libre publicado ayer se revela que en lo corrido del año, 3014 mujeres han sido maltratadas por sus parejas y excompañeros sentimentales. Esta cifra sigue siendo preocupante a pesar de que se ha disminuido los casos respecto a las cifras reportadas para 2017 cuando en el mismo periodo de tiempo se presentaron 3455.

En el caso colombiano, según el estudio adelantado por WIN-Mujer en 2017, el 20% de las mujeres encuestadas registran haber sido víctimas de acoso sexual en el último año (3,5 millones).

Mucha agua bajo el puente ha corrido desde las demandas de Olympe de Gouge en plena Revolución Francesa, el movimiento sufragista del siglo XIX que inició en Inglaterra y las reivindaciones laborales de los siglos XIX y XX. Pero aún resuena el eco de las mujeres obreras que hicieron las huelgas de las camiseras y aquellas que murieron en 1911 incineradas en la fábrica donde protestaban… y trabajaban. Del paro de obreras de Bello, en Colombia hace casi 100 años, que se rebeló contra el modelo fabril que explotaba sin clemencia a mujeres, niños y niñas.

Hoy la agenda quizás es más compleja y se ha comprendido mejor que no es un problema de las mujeres sino algo que le concierne a la sociedad global, se trata de que mujeres y hombres podamos avanzar hacia mundo igualitario.

Hay un movimiento mundial multiforme que aboga por el cambio en las condiciones de inequidad (en la educación y la salud, especialmente); los fenómenos de violencia y explotación sexual, de que son víctimas las mujeres los niños y las niñas; la reducción de las brechas en el ingreso; y la eliminación de todas las formas de discriminación. Se ha volcado también el interés hacia el papel de las mujeres rurales (tenemos orgullosamente a una de ellas en este foro), que representan la cuarta parte de la población mundial y hacia las activistas del pasado y de hoy que han erigido estas banderas por todas nosotras.

Este modesto pero franco espacio invita a profundizar esta reflexión desde una perspectiva local, a partir de la mirada de estas 6 mujeres, que también son parte del cambio.

Muchas gracias.

A Gabriela Muñoz, de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, quien además será la moderadora del panel.

Gloria Medina Calvo, líder rural.

Rosalina González, Directora del Programa de Ingeniería Ambiental y Sanitaria de la Universidad de la Salle.

Paola Gómez. Coordinadora Temática de Políticas Públicas, Normatividad e Instituciones, de ONU Mujeres.

Bertha Carolina Trevisi. Directora del Programa Score de la Organización Internacional del Trabajo.

Ángela Anzola de Toro. Secretaria Distrital de la Mujer.

Coronel Piedad Zoro Arellano. Jefe de Alianzas Estratégicas de la Dirección de Carabineros y Seguridad Rural.

También a Yenny Garzón Castañeda, quien a título individual ha recibido el día de hoy la condecoración María Currea de Aya, así como a Gloria Ortiz, quien a nombre de la Asociación Amese recibió este mismo reconocimiento como organización destacada por su trabajo con las pacientes de cáncer de seno.

Igualmente, al presidente del Concejo de Bogotá, Daniel Palacios Martínez; a Xinia Navarro Prada, 1ª Vicepresidenta y a Lucía Bastidas Ubaté, 2ª vicepresidenta. Al equipo administrativo de la Corporación que junto con la mesa directiva ha sido un apoyo fundamental para la materialización de este encuentro.

Y especialmente a la Bancada de Mujeres del Concejo de Bogotá que organizó esta conmemoración en un esfuerzo conjunto:

Lucía Bastidas

Gloria Elsy Díaz

Ángela Sofía Garzón

Luz Marina Gordillo

Nelly Patricia Mosquera

María Clara Name

Xinia Navarro

Olga Victoria Rubio

María Victoria Vargas

A los concejales que se integraron a la bancada: Jairo Cardozo Salazar, Rolando González, Celio Nieves y Yeffer Vega.

A todo el equipo de asesores y asesoras que junto con la Bancada de la Mujer han trabajado incansablemente para garantizar el éxito de este espacio, con el apoyo denodado de la Oficina de Prensa del Concejo de Bogotá.

A los grupos de mujeres que hoy nos acompañan en el recinto y han aceptado gentilmente la invitación a este conversatorio.