La Distrital Se Respeta!

Distrital Mafe Rojas

Por María Fernanda Rojas

En la mañana de este miércoles 5 de agosto se realizó en la Universidad Distrital un debate con los candidatos y candidatas a la Alcaldía Mayor, el cual tuvo como temática general la educación y, obviamente, se centró en el futuro de esta alma mater, asunto que debe salir de las aulas para convertirse en una de las apuestas de la sociedad bogotana en su conjunto.

La Universidad Distrital enfrenta, desde que tengo memoria, enormes problemas de gobernabilidad –tal como lo describió el candidato Carlos Vicente de Roux en su exposición- así como la responsabilidad social de transformar y modernizar la oferta académica. Problemas que necesitan soluciones urgentes para casi 29 mil universitarios que hoy alberga y para los más de 50 mil egresados de educación media al año que constituyen el potencial de ampliación de cupos.

Estos retos exigen que quien ocupe próximamente el Palacio de Liévano, como cabeza del Consejo Superior Universitario -CSU-, se meta de lleno a respaldar las reformas que la comunidad académica viene impulsando; y, claro está, el papel de los estudiantes, docentes, trabajadores y egresados es medular en este proceso.

Materializar estos cambios empieza por establecer un compromiso entre el Distrito, que aporta las tres cuartas partes del presupuesto de la Universidad, y la Nación, que cuenta con dos representantes en el CSU frente a uno de la ciudad. La Distrital no puede seguir teniendo el tratamiento marginal que le ha dado el gobierno nacional, ¡estamos hablando de la que debería ser la mejor universidad del país!

Durante el debate, algunos estudiantes expresaron la precariedad de instalaciones tan importantes como las bibliotecas o los laboratorios, protestaron por las condiciones laborales de los profesores e incluso hicieron alusión a los casos penales producto de episodios de corrupción administrativa, entre otros problemas. El próximo Alcalde de Bogotá tiene que asegurar las reformas académicas y administrativas que pongan freno a los desmanes históricos en el manejo de los recursos públicos asignados a la educación de estos jóvenes quienes necesitan calidad en las condiciones para su formación profesional.

Los cambios en la Universidad también pasan por múltiples factores como la participación, hacer elecciones transparentes para elegir a los representantes de los distintos estamentos, fortalecer espacios democráticos y de deliberación al interior del centro educativo, más escenarios de rendición de cuentas de las directivas hacia la comunidad y la ciudadanía en general, deben complementar el propósito de ampliar y diversificar la oferta académica y articularla a las demandas de la ciudad, construir nuevas sedes en otras localidades y contar con un equipo administrativo que dé garantía de pulcritud y eficiencia en la contratación. Todos y cada uno de estos retos son inaplazables.

Avanzar en un plan responsable y transparente para la Universidad Distrital permitirá garantizar las condiciones para que tanto Bogotá como la nación aumenten el presupuesto de la institución, que hoy alcanza los $250 mil millones, cifra importante pero que se queda corta si lo que está en juego son las oportunidades de calidad educativa para el futuro que merecen tanto nuestros jóvenes como la ciudad.