Las tarifas del SITP no subirán

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A finales de enero la presidenta del Concejo de Bogotá, María Fernanda Rojas, hizo un llamado a la Administración Distrital para que no se subieran las tarifas del SITP (buses rojos y azules) basados en 4 argumentos fundamentales:

1) Del 2016 al 2020, en solo 5 años el costo de Transmilenio aumento 39% y el Zonal aumentó 53%, además se recortaron duramente subsidios, lo que desembocó en que ciudadanos estrato 1 que pagaban en 2015 $900 terminaran hoy pagando $2500.

2) El aumento tarifario desmesurado en años anteriores hizo que el zonal perdiera 18% de sus usuarios a 2019.

3) En 2020 la inflación fue baja de 1.61% e indicadores de costos de transporte como el ICTC (índice de costos de transporte de carga) incluso bajó un 2.61%, Condiciones muy favorables para mantener la tarifa.

4) Como lo he pedido en varias ocasiones la forma de controlar el déficit es poniendo en cintura la tarifa técnica que por ejemplo para el zonal terminó en 2019 en $3200, muy por encima de los $2330 del 2016.

Esta decisión marca un quiebre total con las políticas de la anterior administración. En su segundo año Peñalosa ya había decretado aumentos del 22.22% en la tarifa de Transmilenio y de 40% en el componente zonal. Con la reciente decisión de la Alcaldía el aumento en el mismo lapso es de apenas 4.17% en el Troncal y 4.5% en el Zonal, es decir 5 y casi 9 veces menos respectivamente, una diferencia enorme.

En palabras de la concejala Mafe Rojas: “Es una decisión acertada, permite un respiro a las familias bogotanas, en especial a las más humildes golpeadas por la pandemia, años de bajos aumentos salariales y altos aumentos en las tarifas de transporte público”.

Con respecto al alto déficit actual, se deben encontrar estrategias para financiarlo, los cobros por congestión son una herramienta que puede ser adecuada para tal fin. Pero parte del déficit se debe a que la cantidad de usuarios nunca ha sido el esperado, para la fecha se esperaba que el componente zonal, causante de la mayor parte del déficit tuviera más de 4 millones de usuarios al día, en 2019 el sistema terminó con menos de 1.25 millones de usuarios diarios.

El valor de la tarifa impacta duramente en la decisión de usar o no el sistema, ya que a mayor costo más atractivos se vuelven otros modos de transporte. Este fenómeno es especialmente fuerte en países de bajos ingresos como el nuestro, en especial cuando el sistema no presenta ahorros en tiempos de viaje. Este es un excelente primer paso para revertir esta situación.