Algunas apuestas del presupuesto para Bogotá en 2021

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El presupuesto presentado por la Administración al Concejo para el próximo año 2021 es de $23,96 billones, crecerá en 13,7% respecto al de 2020. Se hizo un esfuerzo por reducir los gastos de funcionamiento en aras de la austeridad. Sin embargo, y ante la necesidad de cubrir varios frentes derivados de la crisis por la pandemia, se incrementó la inversión en 16,63%. Esto fue posible gracias al cupo de endeudamiento recientemente aprobado en el cabildo.

Entre los sectores con mayor presupuesto estarán (como es usual) el de movilidad, educación, salud e integración social. Sin embargo, hay entidades que tendrán un muy importante crecimiento, ya sea para enfrentar las consecuencias de la crisis o porque las apuestas de esta Administración, plasmadas en el plan de desarrollo, comienzan a materializarse.

Uno de los mayores aumentos se presenta en la Secretaría de Desarrollo Económico. Esta entidad será fortalecida ante los desafíos que implica la reactivación económica por la pérdida de puestos de trabajo y tejido productivo. Su presupuesto para 2021 se incrementaría, según la propuesta, en 149%. Pasa de algo más de $79 mil millones a $197 mil. Si bien, ante los retos de la crisis cualquier monto de recursos es poco, se hizo un esfuerzo por potencializar los proyectos que maneja esa Secretaría y alcanzar la mayor cantidad de beneficiarios posible.

Entre las metas que se quieren alcanzar está la de generar 27.367 empleos en 2021. Adicionalmente, se promoverán 16.600 puestos de trabajo para jóvenes y 22.600 para mujeres. Se contempla también formar 16.500 personas en nuevas competencias pertinentes para el actual mercado laboral. Todo este proyecto tiene una inversión de $51 mil millones de pesos. Por otro lado, se busca apoyar financieramente 24.151 unidades de micro, pequeña o mediana empresa, negocios o pequeños comercios para permitir su liquidez y conservar empleos, para lo que se programan $20 mil millones. Otras medidas van encaminadas a reactivar zonas de aglomeración económica y apoyar 6.500 unidades productivas en su fase de emprendimiento y posterior fortalecimiento.

Otro sector con un crecimiento presupuestal muy importante es el de Hábitat. La Secretaría y la Caja de Vivienda Popular, que cumplen tareas complementarias, tienen incrementos de 162% y 80,7%, respectivamente. Este aumento obedece al impacto esperado que tendría la inversión en este sector sobre la generación de empleo y, también, a la apuesta que le hace esta Alcaldía al mejoramiento integral de los barrios y de las viviendas vulnerables como una alternativa para lograr unos entornos dignos en la ciudad.

Dentro de los recursos solicitados están $52 mil millones para entregar a más de 3.000 hogares subsidios para la adquisición de vivienda de interés social o prioritario. Hay $24 mil millones para otros subsidios de habitabilidad que financian obras de mejoramiento ante deficiencias habitacionales como falta de acabados, cocinas no apropiadas para preparación de alimentos o baños no aptos. También hay recursos importantes para el mejoramiento de barrios, especialmente para hacer intervenciones que mejoren el espacio público contando con participación ciudadana en la priorización de esas obras.

Adicionalmente, se le da un impulso muy importante al denominado “Plan Terrazas”. Una propuesta que se encamina a mejorar la habitabilidad en zonas que se urbanizaron de manera informal. Para esas viviendas, que no tienen licencia de construcción, se crea un Curaduría Pública Social que les ayudará a surtir ese trámite; posteriormente, se facilitarán obras como el reforzamiento de las estructuras y la construcción de un piso adicional, con la asesoría técnica de las entidades del sector, para que esas viviendas tengan condiciones dignas y reduzcan condiciones como el hacinamiento. También se permitirán usos comerciales en primeros pisos (compatibles con un área residencial) para que se aporte al incremento de los ingresos de los hogares que hagan parte de esta estrategia. El plan se sustenta, entre otros elementos, en la facilidad de créditos blandos y la entrega de subsidios para hacer este tipo de obras. Este proyecto contará con algo más de $22 mil millones.

Una de las transformaciones más importantes que revela este presupuesto es que el tema de género comienza a abrirse de camino con fuerza. Los recursos de la Secretaría de la Mujer aumentan en 102,5%. Así, se podrá reforzar los programas que tradicionalmente ha venido manejando la entidad, como SOFIA, que buscar dar protección integral a las mujeres víctimas de violencias, o el acompañamiento psicosocial y jurídico para estas personas. Pero, además de lo que venía, se da impulso a dos temas cruciales. El primero, el Sistema Distrital de Cuidado, que se coordina desde el sector Mujer, pero que requiere un desarrollo a través de acciones transversales de las secretarías de Integración y de Salud. Busca revalorar y redistribuir las tareas del hogar y del cuidado, que han recaído tradicionalmente en las mujeres.

El segundo tema es la transversalización del enfoque de género. En varias entidades hay presupuesto enfocado a temas que afectan a las mujeres. Algunos ejemplos de eso: en la Secretaría de Hábitat se proponen $1.552 millones para intervenciones urbanas en áreas con alta incidencia de violencia sexual y adecuar esos espacios para prevenir esos hechos. Como se anotó antes, en el sector Desarrollo Económico hay metas específicas para el empleo de mujeres. En la Secretaría de Salud hay más de 16 mil millones para un proyecto de servicios de salud integral con enfoque de equidad de género; en seguridad se destinan más de $3 mil millones a la prevención de violencia basada en género y machismo (además de acompañar el proyecto de ruta de acceso a justicia para las mujeres), en Transmilenio hay recursos para prevenir y enfrentar las violencias contra ellas.

Si bien aplaudo estas iniciativas, hay puntos que merecen ser discutidos en pro de tratar de mejorar el presupuesto que finalmente se apruebe. Por ejemplo, es necesario anotar que el nuevo modelo de abastecimiento con enfoque de soberanía alimentaria (que busca, por ejemplo, disminuir la cantidad de intermediarios entre los productores rurales de alimentos y los consumidores) fue un pedido en el debate de plan de desarrollo y considero que es un tema que debe tener mayor fuerza dentro de la inversión propuesta.Algunas entidades, con gran potencial de generación de empleos, deberían tener mayores recursos. Es el caso de la Unidad de Mantenimiento y Rehabilitación Vial que se dedica a conservar y mantener vías y espacio público.

Los aportes económicos para sectores particularmente castigados por la crisis, como los artistas, deben reforzarse ante la magnitud de la afectación, una alternativa es inyectar mayores recursos a los programas de becas y estímulos que el Idartes, (Instituto Distrital de las Artes), ha adecuado a las nuevas condiciones que el confinamiento genera para este sector; ampliar especialmente las acciones dirigidas a los artistas y gestores culturales más vulnerables debe ser parte del nuevo contrato social. Por otro lado, considero importante revisar, hacia la baja, esos proyectos de fortalecimiento institucional, de gestión y planeación estratégica que, aunque importantes, en algunas entidades terminan siendo demasiado caros.

En general, el proyecto refleja apuestas importantes de esta Administración y una respuesta a varios de los desafíos que implica el contexto que observamos. Como en todo debate en el Concejo, la discusión desde diferentes posturas contribuirá a mejorarlo y a construir el mejor presupuesto posible ante lo que deberemos enfrentar en 2021.