Los retos del Día sin carro y sin moto en Bogotá

Una jornada más del día sin carro se vivió en Bogotá el pasado de 6 de febrero, con una carga simbólica que debe mantenerse, pero que requiere cambios. Para muchos ciudadanos la jornada lejos de incentivarlos a una movilidad más sostenible los ahuyenta de estos medios. Esperas de 30 minutos o más en los paraderos del SITP zonal, largas filas de acceso a las estaciones de Transmilenio,

congestión en las estaciones para lograr subir a los buses llenos, están entre las razones del malestar ciudadano. Todo lo anterior a pesar de que se realizan menos viajes que en un día normal y que muchas empresas permiten a sus empleados llegar un poco más tarde y salir antes. Según la encuesta de movilidad 2019, entre el 2015 y el 2019 el uso de la moto y el carro particular aumentó en 5.3% mientras el uso del transporte público disminuyó casi 6%. Según la misma encuesta, de todos los viajes realizados en vehículos el auto particular y la moto representan el 28.6% y el transporte público el 51%. Datos que nos dicen que la jornada no cumple su objetivo principal de desincentivar el transporte particular. Lastimosamente el día sin carro muestra que el transporte público de la ciudad no tiene la capacidad de movilizar a los usuarios de vehículos particulares, esto a pesar que de como se mencionó, este día se hacen menos viajes, se cambian los horarios de otros y muchos de los viajes migran al taxi y no al transporte público colectivo. Sin embargo, lograr ver esto es en sí mismo una buena razón para continuar haciendo esta jornada. El día sin carro también es muy útil para abrir otros interrogantes, ¿realmente solo hay 50 mil taxis en la ciudad?, ¿tenemos un problema de taxis piratas desmedido?. La percepción de muchos ciudadanos es que las calles siguen llenas de vehículos, pero de un solo color, amarillo. Esta jornada también tuvo una característica y fue la denuncia de cientos de vehículos particulares que ignoraron la jornada y salieron a las calles, sin que fueran debidamente sancionados, de estos únicamente 502 vehículos fueron multados. ¿De qué magnitud es el problema de fiscalización de normas de tránsito en la ciudad? Durante el día sin carro aumentó en 76% el número de ciclistas rodando por la ciudad. Este fenómeno nos mostró una gran cantidad de puntos de saturación de ciclistas donde la infraestructura debe mejorarse, una advertencia del futuro próximo.

En especial el problema fue muy evidente en la clclo-infraestructura entre la AV. Boyacá y la NQS, tanto en el norte como en el sur. Esta información nos debería ayudar a replantear la prioridad de la política de construcción de ciclo infraestructura, pasando de la cantidad a la pertinencia y efectividad. Es posible que haya que replantear la fecha en que se hace la jornada y trasladarla para el primer jueves de marzo o abril, esto debido a que los niveles de polución en el ambiente, exacerbada por la falta de lluvias típicas de enero e inicios de febrero, son perjudiciales para los ciclistas. Una mala noticia para un día que precisamente busca incentivar el uso de la cicla. Esta jornada nos deja claras también dos cosas. La inconveniencia para la ciudad de tener altas densidades en las zonas más alejadas del centro, mientras existe poca oferta de vivienda en zonas centrales, situación que desestimula el uso de la bicicleta y el SITP zonal. La concentración innecesaria de los horarios laborales: la mayoría de los trabajadores en la ciudad inician su jornada entre 7 y 8 am y terminan entre 5 y 6 pm. Esta última situación es compleja y solo una disminución en la jornada laboral haría posible que los horarios se diversificaran, la realidad es que muy pocos van a querer entrar a las 10 am y salir a las 8 pm, pero es muy posible que acepten entrar a las 9:30 am para salir a las 6 pm o entrar a las 6 am para salir a la 1:30 pm. La jornada del día sin carro debe mantenerse, pero sin duda hay que replantear algunos temas, desde la fecha, hasta las medidas excepcionales de ese día. Debemos utilizar esta jornada para obtener información de mucha utilidad que nos muestra un futuro no tan lejano de la ciudad. Entre mejor salgan las próximas jornadas del día sin carro, más se incentivará a los ciudadanos a que todos sus días sean sin carro.