Bogotá necesita a largo plazo una "marca ciudad" como imagen de la capital

 

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El objetivo básico de un proyecto que se tramita en el Concejo (el 079 de 2019) es adoptar la marca ciudad “Bogotá” que han venido trabajando el Instituto Distrital de Turismo, Invest en Bogotá y la Cámara de Comercio de Bogotá como la imagen y la estrategia que busca fomentar la inversión en la ciudad, el turismo y el comercio en el largo plazo. Esta adopción busca lograr independencia de esta marca respecto de los cambios de administración y así evitar que las modificaciones que suelen hacer los gobiernos de turno hagan perder la trayectoria y el conocimiento ya ganado.

Decidí apoyar este proyecto de acuerdo, con autoría principal de la concejala Ángela Garzón, porque considero que contribuye a consolidar una estrategia de mercadeo urbano que se mantenga en el tiempo y logre así resultados consistentes y duraderos. Por ejemplo, considero que es necesario continuar consolidando el camino en la recepción de inversión extranjera directa. Hay logros al respecto. Según Invest in Bogotá, entre 2007 y el primer semestre de 2018 llegaron a la ciudad $21 mil millones de dólares en más de 1.000 proyectos. Para 2018 se estimó la cifra de inversión en más de $2.100 millones de dólares lo que representa un crecimiento respecto al 2017 de 9,7%. La inversión que llega a la ciudad representa casi el 40% de la que se presenta en el país.

Los sectores que suelen mostrar mayores flujos de inversión son los de servicios empresariales y de negocios, software y servicios, comunicaciones, servicios financieros y productos de consumo. Se destacan por ser ramas con valor agregado. Sin embargo, cabe decir, que aunque supera el alcance de este proyecto de acuerdo, es deseable que la administración logre incentivar inversiones en estos campos que representen una verdadera transferencia tecnológica para la estructura productiva de la ciudad. No basta con la instalación de servicios como Call Center, que aunque generan empleo, no implican una transferencia de conocimiento necesario para el desarrollo económico de la ciudad.

Considero además que, aunque el sector turismo puede no ser el nuevo petróleo que esperan algunos para la economía, tiene algunos efectos positivos en temas como la generación de puestos de trabajo e ingresos para la ciudad. Cifras del Instituto Distrital de Turismo muestran que el flujo de viajeros extranjeros a la ciudad tuvo crecimientos de 18% entre 2017 y 2016 y de 40% si se compara con un año como 2014. Se observó además que el número total de turistas en 2018 (nacionales y extranjeros) creció en 5% si se comparan 2018 y 2017.

Cabe anotar sin embargo que espero que al ser este un proyecto con miras a crear una estrategia de largo plazo, en el futuro se tenga el buen tino (que no tuvo esta administración) de desarrollar la actividad turística de forma responsable y sustentable. En el Concejo se aprobaron unos nuevos lineamientos para la política de turismo en la ciudad que modificaron los establecidos en el Acuerdo 305 de 2007, que pedía tener en cuenta variables ambientales y la conservación para evitar la sobrecarga y uso indebido del patrimonio cultural y natural de la ciudad.

El turismo manejado sin considerar el cuidado del ambiente y del patrimonio destruye.[2] También hay quienes afirman, con razón, que los habitantes son un factor clave desde el diseño del marketing y de una marca de ciudad. La estrategia debe estar basada en la imagen que los propios residentes tienen del lugar que habitan, de lo que quieren reflejar y dar conocer de su ciudad.[4]

 


[2]Reinhard Friedman (2003)

[4]Fernandez y Paz (2005)