Denuncia de María Fernanda Rojas en el concejo de Bogotá sobre los problemas de Transmilenio por la Séptima

Vea a continuación un breve video con la denuncia de la concejal María Fernanda Rojas, dando a conocer documentos dosnde el propio IDU cuestiona el Transmilenio de la carrera séptima por multiples faltantes, imprecisiones y errores en los diseños.

 

MafeConcejoAlDía

Rechazada la APP que buscaba que Bogotá tuviera bicicletas públicas

9 de Agosto de 2018

Casi 2 años y mil millones de pesos se tomó estudiar la iniciativa de #BicicletasPúblicas que terminó siendo rechazada. Hace dos meses en debate de control político advertí evidentes debilidades de la propuesta. Ahora estudian una segunda iniciativa, brasileña. No veremos #BicicletasPúblicas en esta Alcaldía.

En el siguiente video lo explico:

 

MafeConcejoAlDía

 

Ve nuestras anteriores denuncias al respecto, da clic acá

 

Voto sí a los recursos para el Hospital de Usme

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22 de Agosto de 2018

En debate en el Concejo fueron despejadas las dudas jurídicas y técnicas que me surgieron acerca
del proyecto del hospital de Usme. Por eso, y teniendo en cuenta el impacto positivo que este
centro de atención tendrá en el sur de la ciudad, di mi voto positivo al proyecto.

Debate sobre talas indiscriminadas próximamente

 

mafeperfil852

21 de septiembre debate que solicité sobre tala de árboles

El olvido de los carriles preferenciales

Los carriles preferenciales han demostrado ser una medida de bajo costo que mejora de forma apreciable la movilidad de los corredores donde se implementa. Sin embargo, los datos muestran que durante la administración actual esta estrategia ha quedado en el olvido y muere lentamente. La falta de recursos para el mantenimiento de los carriles, baja inversión en cultura ciudadana y en general el poco compromiso de la alcaldía para que funcionen los está llevando casi a desaparecer.

Por: Mafe Rojas

En el año 2014 se implemento el primer carril preferencial en la carrera séptima, junto con los buses duales que funcionaban como SITP zonal en este carril, pero como un bus de Transmilenio en las troncales, demostraron que con una baja inversión se podían lograr buenos resultados. Entre el 2014 y 2015 se implementaron otros carriles preferenciales en la calle 72, en la carrera 15, en la Av. Américas y NQS. Posteriormente en la actual administración se implementaron los de la Av. 19 y la Av. Primero de Mayo para llegar al total de 7 carriles preferenciales que existen en la actualidad.

Según la administración distrital, entre enero de 2016 y junio de 2018 se habían invertido menos de 303 millones de pesos en acciones de cultura ciudadana vinculadas a los carriles preferenciales. De esos, 54 millones fueron para volantes, afiches y pasacalles y los restantes 248 millones para publicidad en medios. Estas cifras representan una inversión mensual menor al millón y medio de pesos por carril, lo cual como es evidente representa un monto muy bajo. Pero el único problema no es la baja inversión, sino que se sigue creyendo la falsa premisa de que cultura ciudadana es publicidad. Según estos datos, no se han hecho actividades presenciales en ningún carril (usar los famosos conos sería buena opción). Sin pedagogía constante será muy difícil mantener estos carriles funcionando debidamente.

Sin embargo, lo que más preocupa es la respuesta de la secretaría de Movilidad (responsable de la estrategia) cuando se les preguntó cuánto dinero habían invertido en el mantenimiento físico del carril preferencial de la carrera Séptima. La respuesta que dieron es que en los primeros 30 meses de la administración actual, esta entidad no había invertido un solo peso en el mantenimiento del carril. Así las cosas, se explica por qué parece que cada vez menos ciudadanos respetan estos espacios: la administración los ha dejado en el olvido, aun cuando demostraron ser una alternativa de buen impacto a muy bajo costo.

Mientras construir un kilómetro de BRT (Transmilenio) puede costar entre 100.000 y 150.000 millones de pesos, la implementación de un carril preferencial no sobrepasa los 300 millones por kilómetro, es decir hasta 500 veces menos. Dada la alta eficiencia de la inversión, deberíamos dedicar muchos más recursos en mantener y mejorar la estrategia con campañas de cultura ciudadana permanente y que conlleven actividades que vayan mucho más allá de repartir volantes y poner pendones.

Invertir más en la mejora y mantenimiento físico del carril también es clave, es insólito que la secretaría de movilidad no haya invertido nada para mejorar la medida en la séptima, sin duda el más importante. También es clave mejorar la segregación visual de los carriles, como hizo Nueva York que pintó de rojo oscuro buena parte de sus carriles preferenciales con excelentes resultados. Podríamos incluso en algunos puntos, poner una segregación física suave como la existente en los bicicarriles o la que tienen algunas zonas de los carriles preferenciales en Medellín.

Bogotá necesita de todos los medios de transporte si quiere algún día solucionar sus graves problemas de movilidad, la ciudad merece que el carril preferencial mejore y se use lo aprendido en estos 4 años de funcionamiento para que evolucione, debemos pasar a la segunda generación de esta importante estrategia.